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¿ESTA ESCUELA?
¡ O  ESTA ESCUELA. !

El COLEGIO CED JACKELINE aspira a promover personas intelectualmente excelentes, capaces de pensar y actuar por sí mismas; afectivamente plenas, capaces de ser amorosas, tiernas, emocionarse y elegir; expresivamente sensibles capaces de manifestar sus propias ideas, sentimientos y deseos con pretensiones de sinceridad, y de mostrar sensibilidad respecto al contexto, convivir en él y transformarlo, usando sus herramientas y procesos cognitivos, afectivos y expresivos y la comunidad de indagación a favor de su transformación personal y de la comunidad a la cual pertenezcan.


LA ESCUELA  CAPITALISTA NO DESARROLLA EL PENSAMIENTO LO PROHIBE.


La escuela a través de la imposición del conocimiento como un deber aleja al estudiante de una verdadera relación con el arte, la literatura y el pensamiento vividos como una fiesta. Imponer es prohibir. Se piensa la educación con los métodos y modelos de la empresa capitalista, con eficiencia y “calidad”, se ofrece la mayor cantidad de información en el mínimo tiempo y con el mínimo esfuerzo, de modo que se confunde educación con información y queda así prohibido el pensamiento. Las imágenes y los vídeos crean la ilusión de que se sabe. Se cree que con los nombres y las imágenes el alumno entendió un concepto del cual no se ha apropiado. Son un simulacro del pensamiento. De nada le va a servir lo que no ha entendido. A ello conduce el privilegio de la tecnología y la informática asumidas en forma acrítica. La educación que agacha la cabeza ante la técnica y la tiene como su meta es más represora que todas las demás.



LA SOCIEDAD CAPITALISTA Y SU ESCUELA ES HOSTIL AL ARTE
 El horror del capitalismo no es tanto que sea una sociedad invivible, basada en la explotación, en la que los éxitos de unos pocos no son más que los fracasos del resto; lo más terrible y trágico del capitalismo es que mediante el embrutecimiento y el encallecimiento de la sensibilidad, termina por hacerse natural a quienes lo admiten. La creencia de que el arte es un instrumento para trasmitir un saber ya existente es una limitación que se le impone al arte, pues lo que hay en el arte de riesgoso, aventurero, explorador queda reducido a su forma más simplista. En la escuela se aprende que lo aburridor, necesario y útil es la clase, y lo rico inútil o innecesario es el recreo. Quedamos vacunados de este modo contra el arte, el trabajo creador y el pensamiento, es decir, contra una actividad en la cual el pensar y la creación sean una fiesta.

VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD EMBRUTECEDORA, BASADA EN LA DOMINACION CAPITALISTA, JERÁRQUICA, COMPETITIVA Y VIOLENTA. La escuela en ella educa al individuo contradictoriamente. Por un lado para que sea competitivo, eficiente, narciso, defienda su automóvil, su nueva marca y su éxito, por el otro para que aprenda a ser ciudadano, a vivir en convivencia, a trabajar en equipo, sea colaborador porque si le pone zancadilla a todo el mundo tampoco le sirve al sistema. Es decir lo educa para que sea sociable e insociable al mismo tiempo.


LA SOCIEDAD CAPITALISTA NO OFRECE UN ESPACIO PARA LA REALIZACIÓN INDIVIDUAL. CONCEPCIÓN DE LA VIDA COTIDIANA COMO MUNDO NO PROBLEMÁTICO MODELO DE LA ACCION. 

Al no posibilitar un espacio para le realización del individuo, se ofrecen intereses compensatorios que tratan de garantizar una satisfacción substitutiva, como el dinero mediante el cual aquello que no puedo como individuo, lo puedo gracias al mismo, o el consumo, el sometimiento a amos, la búsqueda del poder, de entusiasmos vacíos como el gusto por logros que no se pueden considerar como propios. Igualmente, en la vida cotidiana aspiramos a un paraíso como modelo de nuestros propósitos. Deseamos mal: una vida sin riesgo, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte, y por tanto sin carencias y sin deseo. En la vida colectiva deseamos seguridad garantizada, reconciliación total. En el pensamiento deseamos respuestas definitivas, doctrinas globales capaces de dar cuenta de todo, somos incapaces de vivir en un mundo de preguntas abiertas. En la acción idealizamos el fin y devaluamos los medios sobre la base de una comunidad no problemática inscrita en la lógica de un interior bueno y un exterior malo, con toda la potencialidad de violencia contra el supuesto enemigo que a partir de esa exclusión se construye como amenaza de la identidad.



LA ESCUELA CAPITALISTA PREPARA AL INDIVIDUO PARA SER EMPLEADO DEL CAPITAL GLOBALIZADO EN UN MERCADO DE TRABAJO PRECARIO. 

La insatisfacción con las pocas habilidades de los bachilleres para el trabajo, es parte de la justificación de las políticas de mejoramiento de la calidad de la educación, las cuales definen como solución una educación en competencias básicas y laborales basada en estándares y evaluaciones masivas, simple entrenamiento, puro saber hacer en contexto, que buscan que la escuela prepare a los estudiantes para intervenir en las distintas formas del trabajo precario acorde a las transformaciones en el mundo del trabajo y del capital. En calidad la interpretación que dan es la que viene de la política internacional, lo importante no es el pensamiento sino las competencias básicas para que el estudiante salga al mundo del trabajo -en versión tercermundista habilidad y destreza para que llegue al mundo barato de las maquilas- De este modo la eficacia para preparar futuros trabajadores, ingenieros, médicos, administradores, se mide por las competencias que el individuo adquiera para realizar funciones, oficios dentro del aparato productivo precarizado o burocrático neoliberal, profundizado ahora por el TLC.

La eficacia de los futuros trabajadores depende también del dominio de determinadas técnicas, las competencias laborales entre otras, no importa que la realización del trabajo no coincida con los proyectos del hombre que lo realiza. Se trata de prepararlo como empleado del capital globalizado, lo importante no es que piense o no, sino que haya logrado manejar determinadas competencias que le permitan ser productivo, eficiente para el capital. Para éste es necesario formar individuos con un conjunto de conocimientos y con una actitud: la obediencia, el éxito y la promoción. Desde una idea de currículo alternativo hay que decir no, por que en la escuela capitalista se pasa de la formación de seres humanos al adiestramiento de recursos para las empresas. Para el capital el hombre no va a vivir de sus posibilidades, sino de la venta de su fuerza de trabajo. No le interesa que se realice, sino que haya interiorizado la humildad frente a sí mismo. La educación y el maestro, sin saberlo, están formando al individuo para que funcione como necesita el sistema, están preparando burócratas, heterónomos, que tengan el máximo de dependencia y el mínimo de autonomía. Por tanto la educación humanista que el PEI se propone promover, no orienta la educación a responder a las demandas impersonales del sistema que contribuyan a su sostenimiento sino al múltiple desarrollo de la persona.


MI ESCUELA

En el año 2005 el COLEGIO CED JACKELINE aún SE MANTIENE EN LOS TÉRMINOS DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN, SIN FUSIÓN. Se continúo desarrollando el PEI en torno a la Comunidad de búsqueda colocándola en relación crítica con los Retos del Plan educativo Bogotá: una gran escuela: La Transformación pedagógica de la escuela y la enseñanza, el Fortalecimiento de gobiernos democráticos y participativos. La idea de la Escuela-ciudad-escuela como centro y la cátedra de pedagogía como sustento, las relaciones otros escenarios-currículo-otros saberes-formación de docentes-otras relaciones-derechos humanos-otros saberes, se tradujeron en la comunidad de búsqueda como centro, Pensar por sí mismo como el sustento y las relaciones vida-currículo-pensamiento-formación de docentes-ideal-derechos humanos-vida.

Se continúo exigiendo los cupos privilegiando la cercanía del estudiante a la institución, el preescolar de tres grados y una Planta física adecuada, buscando su mejoramiento y ampliación de la misma con la meta de lograr un Colegio Completo: Preescolar, Básica


CONSTRUIR UNA ESCUELA DEMOCRATICA

Ninguna sociedad nueva tiene sentido si no acoge el atreverse a pensar -la democracia es la utopía de una forma de relación social en la cual el vínculo está definido por los criterios del pensamiento-, y cambiar la sociedad; considera el conflicto como constitutivo de lo social, creador y estímulo para la transformación y no como efecto de la confrontación de un grupo bueno y un exterior malo; construye espacios legales y simbólicos que permitan el desarrollo creador del mismo, la solución de las diferencias y la expresión del desacuerdo; reconoce normas universales con validez por encima de las partes en conflicto; cultiva la participación fundada en el reconocimiento del otro concreto, en el respeto a la igualdad y a la diferencia como lo que enriquece la vida, no acepta actitudes de exclusión; cultiva una ética de la responsabilidad y el respeto como reciprocidad, como trato igual al otro al que reconoce al mismo tiempo como diferente, y al reconocer la posición del otro es capaz de criticarla con los mismos criterios que utiliza para criticar la propia; y reconoce que el diálogo y la libertad de pensamiento son valores. El punto de partida de una concepción positiva de la democracia desde la perspectiva del pensamiento es la postulación de la igualdad. La razón aspira a la universalidad y presupone la igualdad. Al igual se le demuestra, a un inferior se le ordena; al superior se le solicita, se le seduce; los valores del discurso racional contrastan con los valores de otras éticas en las cuales no se postula una relación horizontal sino vertical: la compasión, la caridad, la obediencia, la sumisión.

LA DEMOCRACIA COMO DERECHO A LA DIFERENCIA OBLIGA AL RECONOCIMIENTO DEL OTRO. Desde el punto de vista de la valoración de la vida, el punto de partida de la democracia es el reconocimiento de la diferencia y la desigualdad de los hombres en razón de su condición, raza, clase, diferencias en el poder económico, vulnerabilidad. Los hombres a diferencia de los peces no nacen libres e iguales y por eso necesitan derechos. El sentido de la igualdad es que las diferencias no se conviertan en pretextos de dominación. La democracia como derecho a la diferencia obliga al reconocimiento del otro concreto. El otro puede ser tratado en la lógica de la exclusión, como otro radical, cuya existencia es incompatible con la mía; pero puede ser considerado en la lógica del reconocimiento, desde la cual no existe incompatibilidad entre su existencia y la mía porque nuestra identidad no depende de la confrontación sino de la referencia a un espacio tercero, impersonal, a partir del cual la relación adquiere sentido. El reconocimiento del otro consiste en asumir la reformulación de la idea de lo normal y lo patológico: admitir que lo que parece más extraño es al mismo tiempo lo más familiar. La ley de las mayorías no es la regla de oro, sino la actitud que se asume frente a quienes se encuentran en minoría. Una cultura democrática no es de mayorías. Es el derecho del individuo a diferir contra la mayoría, a pensar, a vivir distinto. Es el derecho a la diferencia -el más importante-. La democracia como mayoría no tiene que ver con el saber. La mayoría no demuestra. El cáncer se deriva de un virus o es hereditario no se resuelve votando. Hay cosas que se pueden demostrar aunque a la mayoría no les parezca. Si se hubiera votado la teoría de Galileo casi todos hubieran votado en contra. Las mayorías pueden estar manipuladas por la TV, la ignorancia o la dominación. Democracia es dar derecho al otro para que exponga y desarrolle su punto de vista. A nadie se le puede decir no porque esté en minoría o porque sea único, hay que darle condiciones para que pueda decir todo lo que piensa como aporte. Es dejar que los otros existan y se puedan desarrollar por sí mismos.

PRINCIPIOS Y FUNDAMENTOS DE LA ACCION EDUCTIVA

Lo característico de la reflexión, exploración, esclarecimiento y búsqueda que el PEI pretende promover está en el hecho de considerar el pensamiento, la vida, la construcción de ideales, y por consiguiente la transformación y el cambio, como valores sobresalientes, para una educación que promueva el pensamiento, las posibilidades y deseos de los alumnos, esté contra todo aquello que en nuestro sistema es deshumanizante, construya la posibilidad de formar gentes que luchen por un tipo de sociedad en la que valga la pena vivir y valga la pena estudiar. El pensamiento se afirma, entonces, como criterio a partir del cual es posible construir la vida y crear condiciones para una transformación social e individual; de este modo se acude a los diferentes terrenos de la cultura como herramientas para el proyecto: las disciplinas, la literatura, el arte, la vida cotidiana, el conflicto etc. permaneciendo dentro del marco de la comunidad de búsqueda. La reflexión que el PEI pretende impulsar se inscribe, por tanto, en la intersección de tres elementos: la valoración del pensamiento, el reconocimiento de la especificidad de la vida humana en su complejidad y la afirmación del ideal, en el marco de la transformación de la vida individual y colectiva. El trabajo intelectual que desarrolla el PEI debe ser comprendido, pues, en la tensión entre pensamiento, vida e ideal como polos entre los cuales busca establecer una forma de combinación. La exploración, búsqueda y clarificación hasta ahora alcanzada arroja lo siguiente:

VALORACION DEL PENSAMIENTO

Atreverse a pensar, pensar por sí mismo, ponerse en el lugar del otro, ser consecuente, vivir en la forma como se piensa, es decir, afirmar el pensamiento como razón activa y autónoma que rechaza toda pasividad y heteronomía, es la posibilidad de llegar a un fundamento a partir del cual adquiere sentido la relación con el mundo, es un valor a partir del cual se definen los valores, las semejanzas y las diferencias entre los seres del universo, se construye y trasforma la vida y la acción, sin embargo la comprensión de un problema no es suficiente para transformar un comportamiento. La libertad es una condición para el desarrollo del pensamiento porque crea un ambiente de libre discusión, crítica y debate. Afirmar la multiplicidad de ideas y el pluralismo porque es el único ambiente en que se puede superar, profundizar y transformar el pensamiento y corregir o confirmar la acción. La homogeneidad dificulta un pensamiento crítico. Buscar la verdad como resultado del debate. El debate no es un medio para llagar a la verdad, sino una forma permanente de buscarla. Implica desarrollar los temas en referencia a situaciones concretas guiados por la teoría de la ignorancia. Si la educación consistiera en dar de comer al hambriento sería cosa sencilla. Pero no hay nada más difícil que dar de comer al indigesto o al que quiere vomitar. Se requiere una limpieza y producir de nuevo el deseo. Implica la crítica al dogmatismo: si el pensamiento parte del pensamiento mismo como algo válido en si, todo criterio de autoridad queda relegado a un segundo plano. Implica igualmente soportar la prueba de la duda, la renuncia al fanatismo, el riesgo de la angustia, la soledad y el compromiso de la construcción de la propia identidad.



IDEAL DEL ESTUDIANTE

El estudiante que el COLEGIO CED JACKELINE forma será intelectualmente excelente, capaz de pensar por si mismo: crítico, creativo, analítico, investigativo, autónomo; afectivamente pleno, capaz de ser tierno, amoroso, emocionarse y elegir:  solidario, sociable, responsable, tolerante, honesto, respetuoso de si mismo y de los demás; expresivamente sensible que manifiesta sus propias ideas, sentimientos y deseos con pretensiones de sinceridad; y que a través de un trabajo creativo, difícil, sea capaz de situarse a la altura de las conquistas de la humanidad, alcance una vida con sentido, construya su identidad y se apropie del conocimiento, transforme y modifique su entorno. Se entiende por:

CRÍTICO: Es un estudiante que promueve y cultiva múltiples posibilidades de pensamiento, vida e ideal; piensa por sí mismo; busca la verdad como resultado del debate y considera éste como una forma permanente de llegar a la verdad; revisa sus puntos de vista a la luz de los argumentos de las demás; es capaz de detectar opiniones subyacentes; pregunta por los criterios que se están utilizando; contribuye a construir alternativas a la situación actual; pide y da razones, busca la coherencia cuando se argumentan diferentes puntos de vista; lee y escribe.

CREATIVO: Es un niño que utiliza las herramientas y procesos cognitivos, expresivos y afectivos y la comunidad de búsqueda para crear una obra nueva y propia, transforma pensamiento en lenguaje y lenguaje en pensamiento, se plantea preguntas abiertas que posibiliten explorar, recrear y transformar la realidad; construye su pensamiento a partir de las ideas del otro; es abierto a las nuevas ideas pero manteniéndose fiel a si mismo.

ANALÍTICO: Es un estudiante que lee y escucha para pensar y piensa para escribir y hablar, toma el texto verbal o escrito y extrae de él los pensamientos, domina las posibilidades matizadoras del lenguaje; generaliza, ejemplifica, codifica y decodifica; emplea las herramientas y procesos intelectuales, afectivos y expresivos para sacar conclusiones, da respuestas argumentadas y expresa correcta y rigurosamente sus propias ideas.

INVESTIGATIVO: Es un estudiante que desea conocer, tiene gusto por el conocimiento, se propone un conocimiento fertilizado en la búsqueda permanente; considera cada logro como partida de una nueva búsqueda; ama la lectura y la escritura, las orienta, con iniciativa, hacia la alimentación de las herramientas y procesos de pensamiento, afectivos y expresivos y las usa para orientar las acciones a seguir; busca permanentemente elevar su nivel de comprensión, con su curiosidad desarrolla el espíritu y una actitud científica, observa, descubre, pregunta, analiza; es capaz de considerar y estudiar las ideas de los otros.

AUTÓNOMO: Es el estudiante que se gobierna por si mismo tanto intelectual como moralmente; puede desarrollar sus propias ideas seriamente y sin sentir miedo por el rechazo o la posible incomprensión del otro; decide sobre aquello que le interesa; se exige hasta alcanzar sus posibilidades y colocarse a la altura de una altísima existencia; reconoce, comprende e interioriza normas universales con validez por encima de las partes en conflicto y actúa en consecuencia con ellas, soporta la prueba de la duda, renuncia al fanatismo, asume el riesgo de la angustia, la soledad y el compromiso de construir la propia identidad.

SOLIDARIO: es un niño que es cuidadoso del otro, muestra sensibilidad hacia el contexto especialmente cuando se discute la conducta moral. Se identifica con los fracasados. Se compromete con el proyecto común al cual aporta desde su proyecto personal, y éste es la afirmación y uso creativo de sus propias posibilidades.

SOCIABLE: Es un niño que construye un ambiente de confianza y respeto, reconoce el conflicto como componente de la vida y no como efecto de la confrontación de un grupo bueno y un exterior malo, asumiéndolo productiva y constructivamente en la búsqueda de soluciones; participa en la transformación de la vida individual y colectiva y la considera una meta que vale la pena proponerse; se propone una relación humana inquietante, compleja, perdible, que estimule la capacidad de luchar y obligue a cambiar; trabaja en equipo, es compañero, amigo, conoce su medio, comparte y socializa sus sentimientos, emociones, experiencias con pretensiones de sinceridad.

RESPONSABLE: cultiva una ética de la responsabilidad, prevé las consecuencias de sus actos. Vincula la transformación de la vida colectiva a la transformación de la vida individual dándole sentido; se preocupa por la realización de los valores que se afirman en el PEI y por garantizar los derechos fundamentales de la persona. Se propone la lucha, la dificultad, el riesgo, el esfuerzo, la superación y el gusto por la búsqueda. Reivindica el trabajo como forma de realización personal y frente al trabajo mecánico guiado por el deber promueve el trabajo creador que transforma al que lo ejecuta, responde por lo que hace.

TOLERANTE: Es el niño que es capaz de pensar y colocarse en el lugar del otro con el cual es cuidadoso, combinando el entusiasmo y la crítica, cultiva la participación fundada en el reconocimiento del otro concreto, en el respeto al derecho a la igualdad y a la diferencia como lo que enriquece la vida, no acepta actitudes de exclusión. Acepta de buen grado las correcciones de los compañeros, a los cuales siempre trata como personas.

HONESTO: Es un niño que frente a la norma toma posición con pretensiones de rectitud; es digno y honrado, íntegro, sincero, leal. Discute los temas con imparcialidad. Convierte los problemas y las dificultades o las precariedades de la construcción de la identidad en instrumentos para producir, trabajar o hacer una obra.

RESPETUOSO DE SI MISMO: Es un estudiante que valora y afirma su vida, pensamiento e ideal en sus sentidos fundamentales (autenticidad) y es crítico de cualquier forma de escapar a ellos (in-autenticidad); busca una altísima existencia; se compromete en la construcción de su propia identidad, es el mismo, conoce su origen y valora su propia historia de vida; cuida su integridad personal.

RESPETUOSO DE LOS DEMÁS: Cultiva el respeto como reciprocidad, como trato igual al otro al que reconoce como diferente; al reconocer la posición del otro es capaz de criticarla con los mismos criterios que utiliza para criticar la propia. Escucha atentamente al otro, respeta y acepta el derecho del otro a expresar su propio punto de vista; respeta el uso de la palabra, Valora positivamente el respeto y la diferencia como lo que enriquece la vida e impulsa la creación y el pensamiento.




VALORACIÓN DEL CAMBIO Y LA TRANSFORMACIÓN DE LA VIDA INDIVIDUAL Y COLECTIVA.            

Valorarlas como meta que vale la pena proponerse. Explorar las condiciones que hacen posible que la acción sea transformadora de aquel que la ejecuta y no una repetición que reafirma lo que se pretende superar, es decir, buscar, al transformar la acción, que las características del tipo de vida que se indagan y se proponen estén presentes en el proceso mediante el cual se quieren alcanzar. Indagar por las condiciones de realización de las posibilidades ­-exigirse estar a la altura de las mismas­- y por la estructura de las imposibilidades. La transformación comienza de manera inmediata a través de procesos que pongan en cuestión la lógica de la civilización y la escuela capitalista, la cual tiene importancia si se vincula con la transformación de la vida individual y logra dar respuesta no sólo a los problemas materiales sino sentido a la vida individual. Implica concebir el cambio ligado a la permanencia: si algo cambia es porque lo hace en relación con algo que permanece. Comprometerse con el proyecto común al cual se aporta desde el proyecto personal -el cual es la afirmación y uso creativo de las propias posibilidades-; construir una alternativa a la escuela actual; vincular la transformación de la vida colectiva a la transformación de la vida individual dándole sentido.