¿Qué es un condón?

Los condones son dispositivos con forma de funda, fabricadas en diversos materiales, que se emplean recubriendo los genitales con la función principal de reducir el intercambio de fluidos de una persona a otra, particularmente aquellos presentes en la eyaculación y la vagina. El condón interpone una barrera física entre los genitales de quien lo porta y el cuerpo de su pareja.

Historia del condón

A diferencia de lo que se cree, la invención del condón es muy antigua. Según fuentes, existe una imagen pintada en una cueva francesa de cerca de 15 mil años de antigüedad, en la que se aprecia a un hombre portando algo semejante a un condón sobre el pene.

Se tiene conocimiento de que los egipcios faraónicos representaron a su dios Bes con una funda en su órgano reproductor; así mismo se sabe que los chinos de la era precristiana elaboraron condones con papel de China aceitado.

Quienes más difundieron el uso del condón fueron los soldados romanos. Sabemos que los legionarios comenzaron a usar las tripas de cordero o borrego para fabricar preservativos, e incluso utilizaron la capa envolvente de los músculos de sus enemigos muertos.

Sin embargo, el término condón se atribuye a un médico de la corte de Carlos I de Inglaterra, de apellido Condom, quien propuso al monarca incorporar este elemento en sus prácticas sexuales con el fin de limitar su ya numerosa descendencia.

En la Europa de finales del siglo XV y principios del XVI, la incidencia de devastadoras enfermedades de transmisión sexual - especialmente de la sífilis y la gonorrea - provocaron que el uso del condón se extendiera.

El primer tratado sobre el uso del condón para prevenir enfermedades de transmisión sexual apareció en el libro Morbo Gallito, del anatomista italiano Gabriel Fallopio, en 1564, donde se recomienda utilizar el preservativo hecho de lino como medida de protección contra la sífilis.

Ya en el siglo XVII aparece la primera tienda especializada en condones, ubicada en Londres, que atendía a lo más selecto de la clase alta europea, y vendía cada condón en el interior de un fino estuche de cristal y perfumado con aromas florales.

Resulta curioso que Benjamín Franklin haya tratado de fabricar sus propios condones, sin éxito, logrando pasar a la historia como “el padre de la patria”, debido a sus 53 hijos ilegítimos. Para la época los materiales utilizados para elaboración de preservativos eran, sobretodo, las tripas de cordero o de res.

De ahí que, la verdadera revolución del condón fuera el descubrimiento, en el siglo XIX, de varias técnicas de tratamiento del caucho natural que le conferían propiedades de elasticidad y resistencia. Los primeros condones de caucho natural eran re usables, y se vendían con instructivo para su correcto lavado y mantenimiento, hasta que se rompieran por el uso. Hasta que en 1921 es inventado el condón desechable, tal y como lo conocemos actualmente, y empieza a comercializarse masivamente.

La aparición del VIH SIDA en la década del 80 generalizó el uso del condón en el mundo, ya que demostró rápidamente ser el único método de protección efectivo contra la transmisión de la infección, además de la abstinencia.  

Preguntas frecuentes acerca del condón
¿Sirven los condones para evitar embarazos?

Está demostrado que tienen una efectividad superior al 97 por ciento para evitar embarazos, siempre y cuando se usen de manera correcta y consistente.

¿Los condones tienen poros por donde puede pasar el VIH?
Estudios de laboratorio han demostrado que los condones de látex sí tienen poros en cada una de sus capas, pero cada condón cuenta con al menos 3 capas de látex, que brinda una barrera efectiva contra múltiples microorganismos como el virus del SIDA, pero además contra los causantes de enfermedades como hepatitis B, gonorrea o blenorragia, sífilis, herpes simplex, entre otros, que se transmiten por el semen y fluidos vaginales.

¿Algunos condones producen reacciones alérgicas?
Rara vez hombres y mujeres manifiestan que los condones de látex o el lubricante les producen cierto tipo de alergia. Solamente a las personas que presentan alergia aguda al látex (enrojecimiento, escozor o hinchazón después de usar el condón) se les recomienda la utilización de condones secos o sin espermicidas.

¿Es más efectivo ponerse dos condones juntos?
Definitivamente no. Incluso puede ser riesgoso, pues es más fácil que se zafen o que al frotarse uno contra otro, uno de ellos se rompa.

¿Cuál es el tipo de condón más recomendable?
Los condones de látex son los más recomendables como método de protección contra las enfermedades de transmisión sexual.

¿Utilizar un espermicida sin condón protege contra embarazos?
No, ya que la protección la brinda básicamente el condón. La efectividad del espermicida está limitada por la zona vaginal que cubra, por lo tanto no es posible garantizar una protección total.

¿Puede utilizarse un condón sin un espermicida?
Sí, los condones de látex por sí mismos son una efectiva barrera para reducir el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Usted puede utilizar un espermicida (espumas, óvulos o cremas vaginales) como complemento al condón para reducir la probabilidad de un embarazo.  

¿Cómo se usa el espermicida y en qué cantidad?
Debe introducirse dentro de la vagina entre 5 a 10 minutos antes de la penetración, con las manos limpias.

Mitos y realidades

Mito: “Yo no tengo que preocuparme acerca del SIDA, porque yo no soy homosexual."
Realidad: Universalmente la relación heterosexual es el modo primario de transmitir el VIH; y con el paso de los años se ha visto un aumento de la infección en mujeres y hombres heterosexuales.

Mito: "Uno no puede contraer el SIDA practicando sexo oral."
Realidad: El VIH es transmitido durante un acto sexual sin protección (sin uso del condón) incluyendo el acto sexual oral, vaginal y anal, sin importar si la persona que lo practica es hombre o mujer.

Mito: "Uno puede identificar a una persona infectada con el VIH solamente mirándola."
Realidad: Una persona puede ser VIH positivo y no mostrar síntomas por muchos años. El VIH no distingue género, raza o clase social.

Mito: "Inyectándose drogas es la única manera de adquirir el SIDA."
Realidad: Compartir agujas es una de las maneras de adquirir el SIDA, pero la forma más común es mediante relaciones sexuales desprotegidas.

Mito: Hablar de usar el condón incita a la promiscuidad.
Realidad: Hablar del condón no incita por sí solo a la promiscuidad; hablar del condón promueve la idea del autocuidado y el cuidado de la pareja, de la toma de decisiones y la responsabilidad en las relaciones sexuales, y es importante hablarlo aún si no se ha iniciado la vida sexual.

Mito: El VIH SIDA se puede trasmitir a través de los besos.
Realidad: El VIH NO se puede transmitir a través de la saliva o sudor. La saliva puede tener pequeñas cantidades de VIH, pero muy poca para poder infectar y no se ha detectado VIH en el sudor. Tampoco se transmite a través de picaduras de mosquitos, ni por el uso de platos, cucharas, vasos piscinas o inodoros.

Mito: Los condones pueden producir cáncer cervical.
Realidad: No, al contrario, el uso del condón protege contra el virus del papiloma humano que se puede transmitir en el momento del contacto sexual, y que es el causante de este tipo de cáncer.

Mito: Los condones vienen por tallas.
Realidad: No, el material con que se fabrican los condones de látex se adapta al tamaño de cualquier pene.

VIH SIDA

¿Qué significa VIH SIDA?
El SIDA (Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida) es un grupo de síntomas o problemas de salud causados por un sistema inmunológico que no trabaja bien, a causa de que ha sido infectado con un virus. Ese virus se llama VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). De ahí, que se llame VIH SIDA a la infección con este virus que trae como consecuencia la enfermedad.

¿Cómo se trasmite el VIH SIDA?
El VIH necesita entrar al sistema sanguíneo del cuerpo para poder reproducirse. El VIH se puede encontrar en el semen, la sangre, secreciones vaginales o leche materna de una persona con VIH. Las maneras más comunes de que virus entre a la sangre son:

Contacto sexual: Cuando el semen, sangre o secreciones vaginales de alguien con VIH entran en contacto con aperturas o heridas abiertas en el ano, vagina, boca o pene de otra persona. El sexo causa fricción o roce entre los órganos genitales o el ano que puede causar pequeñas cortaduras que sirven de entrada al VIH. Usar lubricantes con base de agua disminuye la fricción. El uso de condones de látex y lubricantes con base de agua crea una barrera efectiva contra el VIH y otras enfermedades que se pueden transmitir a través del sexo.

Compartiendo agujas contaminadas: Las agujas que se usan para inyectarse medicinas, drogas, sueros, hormonas, etc, o para hacerse tatuajes o perforaciones en la piel (como piercings o aretes) pueden tener sangre, y esa sangre puede tener VIH. El usar esas agujas crea una entrada fácil y directa al sistema sanguíneo. Es necesario cerciorarse, siempre, de que la aguja que se vaya a utilizar no haya sido usada con anterioridad.

Amamantando a los bebés: La leche materna puede tener VIH si la madre es VIH+. Una alternativa es el uso de fórmulas envasadas para bebés.

De madre a hijo/a: Si la madre es VIH+, el virus puede entrar en el bebé durante el embarazo o durante el parto. Hay maneras bastante efectivas de reducir el riesgo de infección de madre a bebé. Una de ellas es usar medicinas que combaten el VIH en la madre y/o el recién nacido.

Transfusiones de sangre: Como ya hemos mencionado la sangre puede tener VIH, y una transfusión de sangre puede trasmitir el virus, sin embargo, a la sangre donada se le hacen pruebas para detectar el VIH y otras enfermedades como la hepatitis. El riesgo de adquirir VIH a través de una transfusión de sangre es muy baja.

¿Cómo se sabe si uno tiene VIH o SIDA?
La única manera de saber sin dudas si tienes VIH es haciéndote pruebas de sangre en un laboratorio. La prueba de sangre, llamada ELISA, detecta la presencia de los anticuerpos que desarrolla nuestro organismo frente al VIH. Si la prueba determina que hay anticuerpos de VIH, el resultado es positivo.

Es importante que consultes a un profesional de la salud capacitado en el tema, antes de practicarte la prueba y al momento de reclamar el resultado, de manera que cuentes con su acompañamiento frente a cualquiera que sea este.

¿Hay cura para el SIDA?
Hasta el momento no ha sido hallada una cura definitiva para la enfermedad, pero gracias a los avances de la ciencia han sido desarrollados medicamentos, llamados antiretrovirales, que reducen los efectos nocivos del virus en el sistema inmunológico, y permiten a las personas vivir largos años con la enfermedad.

Cifras de la sexualidad en Bogotá:

Infección por VIH SIDA en Bogotá en el 2004, según rango de edades:

De 10 a 19 años:

Nuevos casos de infección: 9 casos (4 mujeres y 5 hombres).
Muertes: 1 caso (hombre) en el rango de 10 a 14 años, y 2 casos (1 hombre y 1 mujer) en el rango de 15 a 19 años.

De 20 a 24 años:

Nuevos casos de infección: 75 casos (21 mujeres y 54 hombres)
Muertes: 20 casos (5 mujeres y 15 hombre).

•  Por cada mil habitantes, cinco bogotanos están infectados por el VIH.
•  En los dos últimos años en Bogotá la mortalidad a causa del VIH pasó del tercer lugar, al segundo. Hoy el primer lugar de mortalidad lo ocupan las lesiones ocasionadas por la violencia, accidentes y traumas.
•  Las muertes por SIDA son más frecuentes en personas menores de 49 años en un 84%.
•  En la población joven la muerte por esa causa aumentó el último año de 0.77% a 2.42% en el grupo de menores de 15 años.
•  En cuanto a la infección la proporción hombre/mujer pasó de 57 hombres infectados por una mujer infectada en 1986, a 6 hombres infectados por 1 mujer infectada en el 2002.
•  El 63% de los embarazos en Bogotá no están planeados.
•  Aproximadamente 44.286 abortos inducidos ocurrieron en Bogotá en 1990 y 36.723 en 1995.