A menos que sean alteradas por manipulación, no cambian su forma y rasgos particulares.
Existen múltiples formas dactilares.
Se forma desde la gestación y permanecen inmutables.
Corresponde a la mayor parte de la huella, que recubre gran parte del sistema nuclear.
Corresponde a la parte central o núcleo de la huella.
Corresponde a la base de la huella.
Corresponde a los espacios entre las crestas y los sistemas de la huella, que en la impresión dactilar se identifican como los espacios en blanco.
Corresponde a los resaltes de la huella, que en la impresión dactilar se identifican como las líneas oscuras